Monumentos.
Cómo decía, hacer monumentos está bien. Está bien si la razón es buena, claro. Y el otro día, pensando pensando, me he dado cuenta de que, a diferencia de tarados que inventan la dinamita y luego reparten premios en nombre de la paz y burradas similares, hay muchos grandes benefactores de la humanidad en el anonimato, los cuales nunca han tenido su premio en la plaza mayor de su localidad de nacimiento o defunción. Para ellos, por ellos, por todos nosotros, creo que sería motivo de honda satisfacción (quien dice honda dice kawasaki) hacerles el homenaje que se merecen. Por ello, aquí va esta lista de las personas (o no) que tendrían que tener un monumento. Luego, creo que haciendo una pequeña recogida de firmas tendríamos suficiente para enviarlo a la ONU (Organización Nacionalista de eUnucos) y que ellos hagan lo que tengan que hacer.
Cómo decía, para ellos, por ellos y por todos nosotros, ahí va la lista de los anónimos a los que tantos les debemos tanto y a los cuales les tendríamos que hacer un monumento:
Al que descubrió que tocándole las tetas a una vaca te dan leche y no te parten la cara.
Al que descubrió que el cuerpo humano es conductor de corriente.
Al que descubrió que los macarrones son huecos.
Al que descubrió que si juntas unos (1) y ceros (0) tienes internet y un pc.
Al que descubrió que los calcetines negros pegan con todo.
Al que descubrió que el amarillo es un color hortera.
Al que descubrió que mear con el viento de cara es molesto.
Al que descubrió que se puede crecer sin ver las películas de Disney.
Al que descubrió que el papel del periódico es para los periódicos, y el papel de baño es para el culo.
Al que descubrió que el papel de lija es sólo para eso.
Al que descubrió que las mujeres son de Venus.
Al que descubrió que los hombres son de Marte.
Al que descubrió que los baterías son de Plutón.
Al que descubrió que Freud era un homosexual reprimido.
Al que descubrió que el aceite en una sartén, cuando está caliente, quema.
Al que descubrió que si prensas las uvas y las dejas dentro de un recipiente de madera cierto tiempo, tienes vino.
Al que descubrió que el alcohol no sólo sirve para curar.
Al que descubrió que los huevos (de las gallinas) son comestibles.
Al que descubrió que el marisco es tan comestible cómo los huevos, pero más bueno.
Al que descubrió que rapando una oveja, tienes un abrigo.
Al que descubrió que si dejas cuajar la leche en un receptáculo de forma redonda, tienes queso.
Al que descubrió que el dinero no da la felicidad, pero ayuda mucho.
Al que descubrió que del cerdo se aprovecha todo.
Al que descubrió que si soplas por una caña, suena bien.
Al que descubrió que con los intestinos del cerdo también se puede hacer música.
Al que descubrió que los toros, al revés que las vacas, sí te parten la cara si les intentas tocar lo que no suena.
Al que descubrió que el rojo es un color molesto para los toros, pero no el azul, el verde, etc...
Al que descubrió que si unes dos tarros de yogur (de los modernos, no los de cristal) con un hilo de nylon, puedes hablar y escuchar.
Al que descubrió que la plastilina no es comestible.
Al que descubrió que los niños se atragantan con piezas pequeñas y con piezas grandes (cómo por ejemplo, una pelota de fútbol o un mazo de 25 kilos de picapedrero) no.
Al que descubrió que Bush y Aznar son el eslabón perdido.
Al que descubrió que Torrebruno, al revés que Charlie Rivel, no tiene gracia.
Al que descubrió que los bonsais si se cuidan, no mueren.
Al que descubrió que la hoja de tabaco se puede fumar y la de ortiga no.
Al que descubrió que el rovellón es comestible y la amanita faloides no.
P.S. Vull veure una peli porno sueca o finlandesa amb guió, en versió original sense subtítols.


